viernes, 22 de junio de 2012

Música para el camino

Hacía ya algún tiempo que no hacía ninguna entrada con música, así que hoy he decidido romper con la rutina y traeros un par de canciones que nos ayuden a patear caminos y ganarle horas al día sin estresarnos demasiado.

La primera es de Steppenwolf y es archiconocida en todo el mundo. Con todos vosotros, Born to be wild...




Seguimos con otra más tranquila. Esta es de un cálebre cantante de música country. De la mano de la guapísima Allison Moorer, Alabama song...



Y para terminar, si os parece bien, vamos con 500 miles del grupo The Proclaimers...




¡Espero que las hayáis disfrutado!

martes, 19 de junio de 2012

Granada: Dónde comer y dónde no (II)

En el recorrido por los lugares en los que comer y no en Granada no pueden faltar La Antigualla, una cadena de bares cuyo mejor representante está en la celebérrima Calle Elvira, o Babel, en la misma calle.

De la primera resaltaré la abundancia de comida en cada tapa, aunque juega en su contra el precio un tanto elevado en comparación con los de la ya mencionada cadena de bares La Bella y la Bestia. De la segunda, su variada selección de platos y productos internacionales convertidos graciosamente en tapas.
En cuanto al precio, lo cierto es que no está nada mal si se lo compara con los del también mencionado local Las Escuelas, un lugar donde la calidad ha venido a menos hasta el punto de rozar la estafa tanto por lo que al servicio se refiere, digno de una película de gángsters, como por la pobreza de sus tapas y el elevado precio con el que exprimen al visitante.

Y si el visitante busca un poco de tranquilidad e intimidad en la arteria principal de Granada -y sí, es posible-, siempre puede acudir al restaurante Saint Germain, en la calle Postigo Velutti, `muy cerca de la catedral y al que se puede acceder a través de Gran Vía de Colón.

Y para disfrutar de una intimidad total a pocos metros del conocido barrio del Realejo y un ambiente tranquilo, bonito y elegante en el que degustar tapas deliciosas a base de productos de alta calidad que, acompañados por los vinos con los que cuenta esta "bodega" (así se traduce el nombre del local) harán las delicias del visitante, no puede uno dejar de ir al bar Jaraiz. Aunque el precio pueda parecer algo elevado, el servicio de calidad y unos mejores productos merecen el dinero invertido.
Muy cerca de este bar se ubican el Centro de Lenguas Modernas y algunos establecimientos como pataterías y pizzerías en los que comer algo a un precio excelente. Todo entre la Calle Pavaneras y la Calle de Santiago.

Todos los aquí nombrados, los ya mencionados, y los que aún están por llegar, harán que el viajero en Granada se sienta como en pocas ciudades de España y el mundo.

Y es que la antigua capital nazarí tiene mucho, pero mucho, que ofrecer al visitante que quiera compartir con ella los secretos que la ciudad encierra.

viernes, 15 de junio de 2012

Erasmus en Roma: Roma Bella (II)

Atrás dejamos Piazza del Popolo y sus magníficas iglesias sobre las que me gustaría volver en una serie dedicada a la "Roma oculta".
Nos dirigimos ahora a la que, para mí, es la plaza más bella de todas: Piazza Navona, el antiquísimo estadio de Domiciano, muy cerca del Panteón y del río Tíber.

Sin menospreciar cualquier otro lugar de Roma, no hay en toda la ciudad otro como esta plaza. En ella se levantan Sant'Agnese in Agone y la iglesia de Nostra Signora del Sacro Cuore, antes llamada San Giacomo degli Spagnoli. Obras de la arquitectura tan dignas de ver como las tres fuentes que adornan esta joya de la corona italiana -la Fuente de los Cuatro Ríos, la Fontana de Neptuno y la Fontana del Moro-; así como los cuatro palacios que le confieren un aspecto regio y señorial a la plaza y que son el Palacio de Cupis, el Palacio Torres Massimo Lancelloti, el Palacio Braschi -hoy en día convertido en el Museo di Roma- y el Palacio Pamphili, actual embajada de Brasil.

Los domingos por la mañana suele haber banda de música en la plaza y, día y noche, de lunes a lunes, espectáculos callejeros y retratistas, pintores y caricaturistas.

Lo cierto es que, vista esta plaza, odría pensar el visitante que poco le queda por ver, pero no es cierto. Si sale de la plaza por el lado norte se encontrará con el Tíber justo enfrente del Tribunale di Cassazione y a pocos pasos del Ponte di Sant'Angelo y su célebre castillo, desde el que podrá admirar la ciudad jalonada de cúpulas, y a cuyos lados se extienden verdes y sombreado jardines donde el viajero encontrará un merecido reposo.

Si, por el contrario, decide salir de Piazza Navona por la calle de la iglesia de Nostra Signora del Sacro Cuore, en la misma acera donde se encuentra el Instituto Cervantes, llegará rápidamente a la Piazza della Rotonda, presidida por el Panteón.

Pero nosotros vamos a salir por el Palacio Braschi, a cruzar Corso Vittorio Emanuele II y a tomar Via Baullari hasta llegar a Campo dei Fiori, el famoso mercado en el que elviajero encontrará desde buena comida hasta recuerdos, pasando por todo tipo de utensilios y cachivaches.

Este mercado, en cuyo centro se erige una estatua del científico, artista y religioso napolitano Giordano Bruno, se establecía en Piazza Navona. Un lugar digno de ver, sin duda. Y más adelante, en dirección opuesta a la entrada al mercado, accedemos a Piazza Farnese donde podemos admirar el bello palacio del mismo nombre -hoy convertido en la embajada francesa- y las exquisitas fuentes que decoran la plaza, amén de otros edificios de igual belleza que conforman el espacio.

Y ya estamos cerca del Tíber, que atravesaremos en otro momento para acercarnos al bello barrio del Trastevere. Pero eso es otra historia...