lunes, 10 de junio de 2013

Easypiso, una buena forma de encontrar el refugio a tu medida

Bueno, sí. Admito que me he pasado con el título de esta entrada. Más que refugio, casa, apartamento, habitación, habitáculo, hogar, techo, vivienda, chabola...un lugar donde vivir, en definitiva.

Quisiera contaros un poco sobre las bondades de este sitio que me ha regalado ya más de un buen encuentro.

Su uso es sencillo, aunque la navegación últimamente puede dar algún quebradero de cabeza a quienes no tengan alguna experiencia, por breve que sea, con la web del servicio. Allí puede encontrarse de todo, desde inquilinos hasta habitaciones, pasando por viviendas de distintos tamaños y grupos. Sí, digo bien. Resulta que Easypiso te da la oportunidad de formar un grupo con otros futuribles inquilinos para acceder juntos a un nuevo hogar, y te evitan así el engorro de andar buscando como loco a un nuevo compañero mientras el casero te susurra al oído sobre la posibilidad de pagar toda la casa, no sólo aquella parte habitada de hecho.

El servicio es bueno, se mire por donde se mire. Te da la posibilidad de filtrar los resultados no sólo por el precio, como hacen casi todos los servicios de este tipo, sino por barrios y zonas dentro de una misma ciudad; lo que viene bastante bien en grandes ciudades como Roma -sí, tiene versión en distintos idiomas y, por tanto, abarca un buen número de ciudades-. Gracias a la versión italiana, precisamente, tuve la oportunidad de vivir aquellas magníficas experiencias.

¿Tanta perfección es posible? Sí. El único problema es que para comunicarte por mensaje con el resto de inquilinos y propietarios tienes que pagar por una cuenta Premium o rezar para que otros la tengan.

Por lo demás, si no queréis perder el tiempo ni calentaros excesivamente la cabeza, no dudéis en usarlo. Os gustará.

viernes, 7 de junio de 2013

Mundo submarino: Bancos de coral

Volvemos a las profundidades marinas con la serie documental Mundo submarino, realizada por el militar y biólogo marino francés Jacques-Yves Cousteau, en el que se da a conocer la riqueza natural que se oculta bajo la superficies de nuestros mares.

En esta entrega os traigo algo diferente. Dejamos atrás el patrimonio subacuático y las leyendas lacustres para sumergirnos de lleno en el colorido mundo de los bancos de coral, estructuras creadas por estos animales coloniales que dan vida y color a los fondos rocosos.

Aunque ocupan en torno al 0,1% de todo el fondo marino, albergan, nada más y menos, que la cuarta parte de la vida en oceánica. Por si esto fuera poco, la enorme cantidad de beneficios económicos que generan, los convierten en un tesoro que hay que proteger.
Frágiles y valiosos, en Mundo submarino aprendimos sobre su belleza y valor. Aquí os dejo el documental. Espero que lo disfrutéis...


lunes, 3 de junio de 2013

Snuba, una experiencia diferente

Hace ya un tiempo, mientras realizaba una búsqueda sobre patentes -sí, y ya podéis llamarme como queráis- me topé con un sistema de respiración subacuática llamado Snuba.

Snuba es, en realidad, una marca registrada por la empresa Snuba International para designar a esta curiosa y útil modalidad de submarinismo consistente en el uso por parte del submarinista o los subamarinistas de una máscara de buceo conectada mediante tubos a una botella de aire comprimido que se mantiene en la superficie gracias a una boya.

Este sistema es la perfecta combinación entre el ideado por el célebre marino e investigador francés Jacques-Yves Cousteau que permitió el buceo autónomo y el diseñado por el mismísimo Leonardo Da Vinci para la guerra entre la República de Venecia y la armada otomana.

El snuba es empleado hoy en día para iniciarse en la aventura del buceo, ya que permite asegurar que el iniciado no vaya a mayor profundidad de la debida. Pero también como actividad entre amigos y familiares, especialmente en lugares de gran riqueza submarina, ya que pueden conectarse varias mangueras de respiración a la misma boya, con lo que se asegura que el grupo avance en un mismo sentido y a una velocidad más o menos constante.

Entre las bondades de este sistema, además de la ya mencionada, hay que contar la considerable reducción de peso que el buceador lleva consigo en otra modalidades como el scuba. Asimismo, llama la atención la impresionante sensación de seguridad que se tiene al practicar este deporte, y es que el deportista siente que puede ascender a la superficie en el momento que desee.

Entre los inconvenientes -nada es perfecto y donde está el cuerpo, está el peligro-  está la fuerza del viento y de las corrientes, que pueden desplazar con facilidad al buzo debido al arrastre sufrido por la misma boya.

Además, el aire no deja de ser comprimido, de modo que, aunque no existe riesgo alguno de descompresión a la hora de subir a superficie, sí que pueden dañarse los pulmones si, durante el ascenso, no se exhala el aire debidamente.

Un sistema que habrá que probar...¿no?